Es,
posiblemente, esa fuerza inconmensurable de sus cuadros la representación
más genuina de su obra que ahora podemos contemplar en tres espacios
destinados a tal fin: el Arco de Santa María, Claustros del Monasterio
de San Juan y la Sala de Exposiciones de la Federación de Empresarios
de Comercio de Burgos.
La
obra de Juan Vallejo no deja de sorprendernos, no sólo por su amplitud,
sino por la auténtica fuerza de su expresión, nacida de
la inspiración profundamente trabajada. Porque esta inspiración
no puede ser fruto de lo ocasional, sino que emerge de la dedicación
plena justo cuando la madurez del artista se presenta ante nuestros ojos
como una manifestación más de su obra. Nunca una creación
tan inteligente y rica, plena de un contenido asombroso y un fascinante
simbolismo, se presenta de forma casual. Esta es una de las razones por
las que Juan Vallejo es uno de los pintores más reconocidos de
nuestro tiempo.
El Ayuntamiento de Burgos quiere
reconocerle su dedicación, su voluntad de perfección y su
compromiso con el arte, a través del cual promueve un maravilloso
diálogo en el que nos propone reflexionar sobre los porqués
de nuestra existencia.
Su
natural referencia a los grandes clásicos, interpretados de una
manera personal y única, y su particular estilo como pintor, le
convierten en un referente necesario en el mundo de la plástica
actual. Estos son algunos de los motivos que justifican la visita a esta
triple exposición de la obra de Juan Vallejo en nuestra ciudad,
que constituye una gran oportunidad para disfrutar de la expresión
pictórica en estado puro.
Las sociedades modernas y cultas
reconocen cada día más la sensibilidad y la importancia
de la existencia de los artistas. Por eso, como alcalde de Burgos, no
puedo más que sentir una inmensa alegría al comprobar cómo
pintores burgaleses, como Juan Vallejo, forman parte ya de la universalidad
artística. |