| En
1981, Juan Vallejo estuvo dispuesto a trasladar su residencia a París
con motivo de los sucesos del 23 de febrero en que un Golpe de Estado
estuvo a punto de abatir la Democracia aún en ciernes. Por entonces
ya había desarrollado algunos temas como los fusilamientos de Hoyo
de Manzanares, en que la dictadura del general Franco destilaba su negrura
por las rendijas de las libertades recién conquistadas, o la Alegoría
de la Muerte, alusivo a los sucesos del 3 de Marzo de 1976 en Vitoria.
La
entrada de Tejero en el congreso y los avatares de una España,
que por aquellos días estremecía a sus habitantes en continuos
atentados e incertidumbres inspiró al pintor de Gamonal, El Golpe,
un lienzo de grandes dimensiones que pintó en su estudio de Burgos
(marzo - octubre de 1981).
Las
circunstancias propiciaron que el artista continuara entre nosotros una
vez abortadas las intenciones inmovilistas, quedando esta obra junto a
sus bocetos en un letargo que duraba 15 años. Ahora, gracias a
la iniciativa de algunos amigos del pintor, podemos contemplar este testimonio
impresionante, entre estas paredes de la sala Camino de la Plata, en otro
tiempo campo de tiro de los militares aledaños, campos que recorriera
en su infancia, y que, paradójicamente, ahora se encuentran como
una insolente verticalidad capaz de atrapar al tiempo y la memoria. |