Hace
veinte años, cuando la democracia se abría paso a codazos
en nuestro país, y qué decir en nuestra ciudad, expusiste
en el Monasterio de San Juan un cuadro en el que aparecía una mujer
desnuda con un tricornio de la Guardia Civil. Aquello aún no lo
permitían las fuerzas vivas de la ciudad. Desde hacía más
de 40 años, o quizá desde nunca, no se había permitido
semejante osadía. Aun vivía tu padre, y conoció la
afrenta de verte conducido por dos veces ante un tribunal de fuerza, provocada
por una denuncia. Después de aquella delación juraste no
volver a Burgos, la ciudad que te vió nacer hacía 27 años,
los mismos aproximadamente que cuenta quien esto escribe, y que le permiten
situarse en unas circunstancias vitales parecidas. Por aquel entonces
ya habías expuesto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid,
en el Arco de Santa María y en el propio Monasterio de San Juan,
lugares reservados para autores consagrados. A partir de entonces se perdió
tu pista.
Próximamente
vuelves a Burgos invitado por la Federación de Comercio, Diario
16 Burgos y la Caja de Salamanca y Soria. En esta ocasión se han
aliado la iniciativa empresarial con la periodística para exponer
la parte más reivindicativa de tu obra. Una ocasión extraordinaria
para que te conozcamos las nuevas generaciones y valorar la importancia
que tiene un nuevo espacio vital, más libertad, resultado de la
acción conjunta de fuerzas procedentes de un ámbito ajeno
a las fuerzas vivas de la ciudad. Es el momento de que nos muestres tu
arte comprometido con las libertades del ser humano... |